Un centro educativo necesita una superficie preparada para un uso intensivo
El patio de un colegio o de una escuela infantil no se utiliza de forma puntual. Decenas o incluso cientos de alumnos pasan por él cada día, juegan, corren, se sientan en el suelo o participan en actividades al aire libre.
Por ese motivo, además del aspecto estético, conviene valorar otras características antes de elegir un césped artificial.
Comodidad para el uso diario
En muchos centros, especialmente en escuelas infantiles y en los primeros cursos de educación, los niños pasan bastante tiempo en contacto directo con el suelo. Leer un cuento al aire libre, jugar, hacer psicomotricidad o participar en actividades educativas forma parte de la rutina.
Elegir un césped artificial con una textura agradable y adecuado para el uso previsto ayuda a que esos espacios resulten más confortables durante el día a día.
Seguridad en zonas de juego
Cuando el proyecto incluye columpios, toboganes u otros juegos infantiles, la planificación debe ir un paso más allá del propio césped.
En estos casos puede ser necesario instalar una base amortiguadora o shock pad, un sistema diseñado para absorber parte del impacto en caso de caída. Además, dependiendo de la altura de los juegos y del tipo de instalación, puede ser necesario cumplir los requisitos establecidos por la normativa UNE-EN 1177, que regula la capacidad de absorción de impactos en superficies de áreas de juego.
No todos los patios necesitan este tipo de solución, por lo que conviene valorar cada proyecto de forma individual.
Limpieza e higiene
En un centro educativo la limpieza es una cuestión prioritaria.
El césped artificial permite retirar fácilmente hojas, polvo y otros restos superficiales mediante las tareas habituales de mantenimiento. Además, cuando resulta necesario, la superficie puede limpiarse y desinfectarse utilizando los productos adecuados para este tipo de instalaciones.
En escuelas infantiles o guarderías, donde los niños juegan con frecuencia directamente sobre el suelo, es recomendable establecer un plan de mantenimiento periódico que ayude a conservar el espacio en buenas condiciones de uso.
¿El césped artificial quema en verano?
Es una duda muy habitual cuando se trata de patios escolares.
Como ocurre con otros materiales expuestos al sol, la temperatura superficial dependerá de factores como la radiación solar, las horas de exposición, el color de la fibra o la temperatura ambiente.
En los días de más calor es posible refrescar la superficie mediante un riego ligero antes del recreo o de las actividades al aire libre. Además, una buena planificación del proyecto, combinando zonas de sombra y espacios soleados, contribuye a que el patio resulte más confortable durante los meses de verano.
Cada centro tiene necesidades diferentes
No existe una única solución válida para todos los colegios o escuelas infantiles.
Un patio donde juegan niños de tres años no plantea las mismas necesidades que el espacio exterior de un instituto. Tampoco es igual un área destinada al recreo que un jardín utilizado para actividades educativas o una zona de acceso con un tránsito constante.
Por eso, antes de seleccionar un césped artificial, resulta recomendable analizar el uso previsto de cada espacio, el número aproximado de usuarios y las características de las instalaciones. Esa información permitirá elegir una solución que responda mejor a las necesidades reales del centro.
En Ibercésped estudiamos cada proyecto de forma personalizada para ayudarte a encontrar la opción más adecuada para tu centro educativo.