¿Por qué elegir Roma 32 si el jardín tiene mucho uso?
Cuando comparamos céspedes artificiales, es fácil quedarse con la altura. Vemos un modelo de 32 mm junto a otro de 40 o 45 mm y pensamos que la diferencia principal está en el volumen.
Pero hay otras preguntas que conviene hacerse.
¿Se va a pisar el césped todos los días? ¿Hay niños que juegan habitualmente? ¿Queremos cubrir una zona grande que también se utiliza para pasar tiempo al aire libre?
Si la respuesta es sí, la resistencia y la recuperación empiezan a cobrar importancia.
Roma 32 reúne esas dos características en un modelo de 32 mm y apariencia natural. No hace falta buscar una fibra mucho más alta para encontrar una opción de calidad adaptada a un jardín con actividad.
Antes de decidir, conviene explicar cómo se utilizará el espacio. Así podremos valorar si Roma 32 responde a lo que necesitas o si hay otro modelo más adecuado.