Lo más práctico suele ser decidirlo antes de instalar el césped artificial. Así podemos definir los límites de cada zona y preparar el terreno teniendo en cuenta dónde irá el bordillo.
Por ejemplo, si vas a construir un parterre junto al césped, es preferible dejar resuelta esa separación antes de colocar la superficie verde. Lo mismo ocurre si necesitas contener una pequeña zona de tierra o adaptar un desnivel.
¿Significa que todos los jardines necesitan bordillos de hormigón? No. En algunos espacios puede funcionar mejor otro tipo de delimitación. Y hay instalaciones en las que los límites ya están resueltos y no hace falta añadir nada. Por eso conviene revisar primero cómo es el jardín y qué quieres hacer en él.
Si estás organizando los trabajos previos a la instalación, puedes consultar nuestros complementos de obra para césped artificial, donde encontrarás otras soluciones para preparar el espacio.