¿Cómo afecta el calor al césped artificial?
El césped artificial está pensado para permanecer en el exterior, pero eso no significa que su temperatura sea siempre la misma. Cuando recibe sol directo durante varias horas, la superficie se calienta y puede notarse especialmente en los días de verano.
A diferencia del césped natural, las fibras sintéticas no cuentan con la humedad propia de una planta. Por eso, en una terraza o un jardín muy soleado podemos notar que la superficie está bastante más caliente que en una zona que permanece a la sombra.
Esto no supone por sí mismo un problema de mantenimiento. Lo que sí conviene es tenerlo en cuenta a la hora de utilizar el espacio, sobre todo si vamos a caminar descalzos o si hay niños y mascotas.
La exposición al sol influye en la temperatura de la superficie
No todas las instalaciones se calientan de la misma manera. La orientación del espacio, las horas de sol directo y la temperatura ambiente hacen que dos jardines con césped artificial puedan comportarse de forma diferente durante un mismo día.
También cambia a lo largo de la jornada. Una superficie que lleva horas recibiendo sol puede estar bastante caliente a mediodía y resultar mucho más agradable cuando deja de recibirlo directamente.
Por eso es más útil comprobar cómo está el césped en ese momento que establecer una temperatura general para cualquier instalación. Los datos obtenidos en determinados campos deportivos, por ejemplo, no tienen por qué representar lo que sucede en un jardín o una terraza de uso doméstico.
En Ibercésped recomendamos tener en cuenta la exposición solar y el uso previsto del espacio desde el momento de plantear la instalación.