Lo primero es saber qué materiales queremos separar. No es lo mismo delimitar césped y grava que resolver el encuentro con una superficie pavimentada. También habrá que comprobar si ambas zonas están a la misma altura.
Después está el trazado. Si queremos una línea recta, la planificación será diferente a la de un borde con varias curvas.
Y hay otra cuestión importante: el perfil de acero no sustituye a una solución de contención cuando existe un desnivel considerable. Si hay que sujetar una cantidad importante de terreno, primero habrá que estudiar qué necesita esa zona.
En cuanto al acabado, conviene pensar en cuánto queremos que se vea el borde. Precisamente una de las razones para elegir este complemento es conseguir una separación menos llamativa que la de un bordillo de piedra.
Si estás comparando materiales para organizar tu jardín, puedes consultar nuestros complementos de decoración para césped artificial. Encontrarás otras opciones para delimitar superficies y combinar distintos acabados.